5 curiosidades sobre la violencia y la agresividad

 5 curiosidades sobre la violencia y la agresividad

En un reciente estudio que quedó registrado en la Revista Nature y que se llevó a cabo por científicos del comportamiento de la Universidad de Granada, se extrajeron curiosos datos acerca de la violencia y los animales violentos. Curiosamente no era el ser humano el animal más propenso a atacar a uno de su especie sino que se trataba de ese «simpático» animal que habita en África o Sudamérica. Se trata de la suricata. El resultado, además, exponía que los animales (incluidos nosotros) son agresivos desde un punto de vista evolutivo y que, de hecho, el ser humano era un 24% más agresivo siglos atrás, cuando era necesario imponerse sobre el resto para mantener el liderazgo. Puesto que sabemos que a ti te interesa tanto como a nosotros todo lo relativo a la violencia (quizás para aprender a revertir sus efectos), te contamos 5 curiosidades acerca de la agresividad que quizás no conocías.

1.- La comunidad científica no se pone de acuerdo en torno a si el ser humano es violento o no por naturaleza

Mientras que en el estudio que se publicó en la Revista Nature acerca de la agresividad dentro de la misma especie daban por supuesto que somos agresivos por naturaleza y que la civilización es lo que nos libra de devorarnos los unos a los otros, hay otros estudios que aseguran lo contrario. Es el caso del artículo publicado en Biology Letters por investigadores de la Universidad de Bristol. 

En este estudio se afirmaba que aunque había constancia de impactos de puntas de flecha en algunos cadáveres, parecía existir mucha menos incidencia de violencia que en la actualidad. Esto es porque en el pasado se tendía a cooperar debido a que los cazadores – recolectores vivían en un entorno más hostil que requería de su unidad con respecto al resto de animales y amenazas.

2.- La violencia más extendida; la manipulación

Tanto si se trata de violencia de género, entre familiares, amigos, pareja o jefes y subalternos, la manipulación es una tendencia violenta que se lleva el primer puesto en el siglo XXI. Sin que la violencia física haya sido canalizada, nos enfrentamos a una sociedad en la que las tendencias a mostrar una pasivo-agresividad constante se han multiplicado. Esto tiene mucho que ver con la ausencia de asertividad en una sociedad que ha enseñado a sus hijos a ser inteligentes pero no a tener inteligencia emocional y habilidades sociales.

3.- El bullying es la segunda forma de violencia más extendida

Aunque la manipulación es, sin duda la forma de violencia más extendida (y consentida), el bullying tanto escolar como laboral (denominado «mobing») se lleva la palma. Además de las secuelas psicológicas que deja este tipo de agresividad, hay un índice de mortalidad de alrededor de 600.000 muertes de jóvenes entre 14 y 28 años anualmente según un estudio de la OMS realizado en 2015. 

4.- Si buscas en la red acerca de la violencia, solo aparece la violencia de género

agresivos-06102016

La violencia de género es lo que más veces aparece cuando se hacen búsquedas acerca de agresividad y violencia en google. Este tipo de maltrato es, sin duda, el más nocivo y afecta al 50% de la población, es decir, a todas las mujeres del mundo. Su invisibilidad durante décadas está tratando de ser compensada aunque aún existe una tendencia a desdramatizar una situación que lleva a la desigualdad a la mitad de la población mundial desde el momento en el que nacen.

5.- Los dos modelos: ¿Es una cuestión de reproducción de actitudes? ¿O de utilidad?

Aunque la comunidad científica no ha establecido un solo modelo para esta situación tan peliaguda. Existen dos modelos que están ampliamente aceptados en la actualidad. Por una parte, el modelo coercitivo que define la violencia como el resultado de una recompensa. Si se actúa de manera violenta y se obtiene lo que se quiere, este comportamiento se refuerza.

Por otra parte, la escalada de la violencia tiene una aceptación bastante amplia. Está basada en el comportamiento que se va intensificando con el tiempo. Nadie empieza siendo muy violento desde el principio sino que la violencia va aumentando a medida que se obtiene una respuesta no-negativa (aunque no tiene que ser positiva, el hecho de que una persona sea violenta o no tiene mucho que ver con la ausencia de respuesta).

Fuente: Psicoadapta

Comentar

PAT Digital

Related post