Arde el Noel Kempff Mercado y bomberos carecen de apoyo para seguir combatiendo las llamas

 Arde el Noel Kempff Mercado y bomberos carecen de apoyo para seguir combatiendo las llamas
Arde el Noel Kempff Mercado y bomberos carecen de apoyo para seguir combatiendo las llamas

El fuego se mantiene activo en varias partes del parque. La sequía agrava la situación. En San Ignacio de Velasco el aire se vuelve casi irrespirable por la contaminación

Bomberos municipales de San Ignacio de Velasco y guardaparques del Parque Noel Kempff Mercado claman por ayuda. Desde el sábado trabajan sin descanso para contener las llamas que se adentran en el área protegida. La magnitud de incendio, que se propaga por varias partes del cinturón de protección del parque y ya consumen parte del mismo, avanzan sin cesar aprovechando la sequía que afecta a la zona.

Un grupo compuesto por unos 20 bomberos y efectivos militares del batallón Warnes, de San Ignacio de Velasco, se han desplazado hasta la comunidad Florida. Junto a los comunarios combaten las llamas sin mucho éxito. Desde allá, claman por ayuda, tanto para los indígenas que habitan la zona, como para los bomberos que trabajan incansablemente.

Desde San Ignacio de Velasco, a 320 kilómetros al sur, se siente el fuego de una manera distinta. Cada mañana, el humo se apodera de las calles y el aire se torna irrespirable por la presencia de partículas de ceniza producto de la quemazón.

Las lluvias no se hacen presente en el municipio chiquitano, la sequía prolongada transforma al monte bajo en materia fácilmente inflamable sobre todo con temperaturas que sobrepasan los 33 grados.

El Observatorio del Bosque Seco Chiquitano, dependiente de la FCBC, contabiliza 134.600 hectáreas quemadas hasta el 19 de septiembre. Los datos se desprenden de as imágenes obtenidas por el sistema satelital  MODIS (Moderate Resolution Imaging Spectroradiometer).

La labor de los guardaparques es insuficiente para atacar las llamas que afectan a la meseta del Caparuch. Sin más colaboración que los militares y con un equipamiento insuficiente, trabajan en la zona del campamento Pauserna, a orillas del río Iténez, frontera con Brasil.

Las organizaciones medioambientalistas que prestan ayuda y abastecen a estos guardaparques recogen donaciones para cubrir las necesidades. Además de los habituales pedidos de hidratación y alimentación seca, suman la solicitud de combustible tanto para las lanchas como para la motobomba que combate el fuego con agua desde el río.

Más allá del incendio en el Noel Kempff Mercado, son 14 incendios forestales que se mantienen presentes en siete municipios del departamento

Fuente: El Deber

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