Boris Johnson halaga a Joe Biden como «una bocanada de aire fresco»

 Boris Johnson halaga a Joe Biden como «una bocanada de aire fresco»

London (United Kingdom), 14/04/2021.- British Prime Minister Boris Johnson departs 10 Downing Street for Prime Minister Questions at parliament in London, Britain, 14 April 2021. (Reino Unido, Londres) EFE/EPA/ANDY RAIN

Las brumas de Cornualles y los nubarrones del Ulster empañaron el primer encuentro entre Boris Johnson y Joe Biden, que arrancó precedido por la «amonestación» formal y por vía diplomática de la Administración norteamericana a Londres por los incumplimientos del Protocolo de Irlanda y por las amenazas que penden sobre el proceso de paz.

De cara a la galería, el presidente estadounidense y el ‘premier’ (a quien él mismo definió en su día como «un clon físico y emocional» de Donald Trump) se esforzaron sin embargo en proyectar una imagen de buena química en la antesala de cumbre del G7 en Carbis Bay. «Ha sido una bocanada de aire fresco», declaró el ‘premier’ al cabo de dos horas de conversación con el presidente norteamericano, en lo que los analistas interpretaron como un deseo de ahuyentar definitivamente el fantasma de su predecesor.

Mientras posaban para la foto, y después de un paseo por la playa con Jill y Carrie, fue Joe Biden quien llevó rompió el hielo y se hizo el guasón:

«Le he dicho al primer ministro que tenemos algo en común: los dos nos hemos casado por encima de nuestras posibilidades». Johnson recogió el envite y dijo: «No voy a disentir en esto. De hecho, no voy a estar en desacuerdo contigo ni en esto, ni en ninguna otra cosa. Es lo más probable».

Sondeo: Imagen de EE. UU. con Biden mejora en todo el mundo - La Hora

Como colofón al primer encuentro, Johnson invitó a su huésped a firmar una «nueva Carta del Atlántico», símbolo de la renovada alianza y tributo al acuerdo sellado en 1941 entre Churchill y Roosevelt. El ‘premier’ procuró sin embargo no mencionar «la relación especial», el término acuñado precisamente por Winston Churchill para definir el vínculo histórico entre los dos países y resucitado durante la era Trump (Johnson considera que su uso sitúa a Londres en una posición de dependencia y necesidad).

Joe Biden señala que el primer encuentro con Boris Johnson fue «muy productivo»

«No creo que sea exagerado decir que la relación entre el Reino Unido y Estados Unidos, que acaba de ser renovada, es de una importancia estratégica enorme para la prosperidad y la seguridad del mundo, y para todas las cosas en las que creemos juntos: la democracia, los derechos humanos y el estado de derecho», declaró Johnson. «Ha sido una gran conversación. Hemos estado hablando mucho tiempo y ha sido maravilloso escuchar a Joe Biden porque hay muchas cosas que podemos hacer juntos: la seguridad, la OTAN, el cambio climático… Es fantástico».

A la pregunta inevitable sobre si Joe Biden llegó llegó a pedirle que cumpla con sus compromisos del Protocolo de Irlanda, Johnson declaró que no lo hizo expresamente. «Todas las partes estamos interesadas en el cumplimiento del Acuerdo del Viernes Santo», recalcó. «Ése es absolutamente nuestro territorio común, y soy optimista a la hora de pensar que podemos lograrlo».

Joe Biden aseguró por su parte que el primer encuentro con Boris Johnson fue «muy productivo» y ha servido para «afirmar la relación especial entre nuestros pueblos». Como prueba de la nueva amistad, el presidente norteamericano le regaló a su anfitrión una nueva bicileta y un casco.

Reino Unido| EE.UU.| Johnson expresa a Biden su deseo de fortalecer el  vínculo bilateral- RTVE.es

«LA REPRIMENDA» DE BIDEN


La noticia de la «reprimenda» de la Administración Biden («démarche», en términos diplomáticos) trascendió horas antes de que el Air Force One tocara tierra en el aeropuerto de Newquay. The Times daba la primicia en portada, como contrapunto al nuevo desencuentro entre el jefe negociador británico David Frost y el vicepresidente de la Comisión Europea Maros Sefcovic, reunidos en Londres el miércoles.

Joe Biden, contrario al Brexit y con ancestros irlandeses, reclama el papel de Estados Unidos como garante del Acuerdo de Paz del Viernes Santo de 1998 y ha expresado su preocupación por los recientes estallidos de violencia en las calles de Belfast a primeros de abril que acabaron con más de 70 policías heridos.

«Cualquier paso que ponga en peligro o subvierta el Acuerdo del Viernes Santo nos preocupa», declaró a bordo del Air Force One el asesor nacional de Seguridad Jake Sullivan, horas antes de la llegada de Biden a suelo británico. «El presidente no ha lanzado amenazas ni ha formulado ultimátum», recalcó Sullivan. «Pero ha sido muy claro la hora de resaltar su firme convicción de que el acuerdo es la base para una pacífica coexistencia en Irlanda del Norte y que por tanto debe ser protegido».

La protesta formal de la Administración Biden se produjo de hecho el 3 de junio, cuando la más alta representante diplomática en Londres, Yael Lempert (a falta de la designación de un nuevo embajador), mantuvo una acalorada reunión con el negociador David Frost.

Con un llamado a Joe Biden, Boris Johnson intenta resucitar las "relaciones  especiales" con Estados Unidos

Según un informe interno sobre el encuentro, Lempert acusó al Gobierno británico de estar usando » una retórica inflamatoria» sobre el Protocolo de Irlanda y urgió a llegar a un acuerdo con la UE sobre la implantación de controles de mercancías en los puertos norirlandeses.

Según The Times, Lempert ofreció incluso la posible mediación de Washington en las negociaciones, que llegaron esta semana a un nuevo punto muerto, con más de treinta asunto pendientes y el conflicto abierto ante el inminente final del «período de gracia» para el envío de productos cárnicos de Gran Bretaña a Irlanda del Norte (conocido popularmente como la «guerra de las salchichas»).

La Administración Biden ha expresado también su alta preocupación ante posibles brotes de violencia a partir del 12 de julio, cuando comienza la temporada de desfiles «orangistas», que tradicionalmente provocan enfrentamientos callejeros entre unionistas y republicanos.

Desde Belfast, el nuevo líder del Partido Democrático Unionista (DUP) Edwin Poots se inmiscuía en la polémica pidiéndole al presidente norteamericano «que se informe bien» y alegando que es precisamente el Protocolo de Irlanda (que crea lo más parecido a una aduana interior entre Gran Bretaña y el Ulster) el que está poniendo en riesgo el proceso de paz.

Fuente: El Mundo

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