Descubren un enorme perro-oso que vivió en Madrid hace 9 millones de años

 Descubren un enorme perro-oso que vivió en Madrid hace 9 millones de años

Un equipo de investigadores el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), el Instituto Catala de Palacies Miquel Crossfonte (ICP), la Universidad de Alcalá (UAH), la Universidad de Zaragoza y el Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Ambientales de Aragón (IUCA), han descubierto los restos de un depredador de más de 200 kilos de peso, como si de un oso pardo se tratara, pero con dientes afilados como los de un leopardo. Los restos de esta nueva especie de perro-oso -partes del cráneo y dientes de varios ejemplares- han sido descubiertos en el Cerro de los Batallones, en el sur de la comunidad de Madrid (España).

Nunca antes se había visto un espécimen como este que, según los análisis de los expertos, pertenece a la familia de los anficiónidos (popularmente conocidos como perros-oso) y habría vivido en esta zona de Madrid hace 9 millones de años durante el Mioceno.

La nueva especie de perro-oso ha sido bautizada como “Ammitocyon kainos” que poseía dientes en canal muy desarrollados, con superficies grandes, afiladas y relativamente pequeñas. El espécimen habría basado su dieta más del 70% en carne, algo que no se encuentra actualmente en ningún tipo de carnívoro.

No existen representantes actuales de esta familia en nuestros días pero, en el pasado, tuvo que ser uno de los grupos de carnívoros más numerosos y diversos en los ecosistemas terrestres de Europa y América del Norte.

¿CÓMO ERA ESTE ANIMAL?

«Ammitocyon kainos» se caracteriza por la longitud y robustez de su mentón y hocico, así como de los incisivos y caninos, que contrastan con la ausencia de los primeros premolares y los últimos molares, y tenía unas muelas carniceras muy desarrolladas, con grandes superficies cortantes, y unos molares masticadores relativamente pequeños.

Esas características se consideran como adaptaciones al «hipercarnivorismo», una condición que se da cuando más del 70 por ciento de la dieta de un animal se basa en la carne, y no están presentes en ninguna especie actual de carnívoro.

Los estudios realizados sobre su mordedura muestran que las distintas áreas de la mandíbula cumplían funciones diferentes; mientras que la zona más anterior les servía para agarrar a la presa y arrancar pedazos grandes de carne realizando movimientos bruscos laterales, la parte más posterior se utilizaba casi como una guillotina, que cortarían esta carne en pedazos más pequeños.

“Su boca es como una navaja suiza”, ha señalado Juan Abella, investigador del ICP y coautor del estudio.

La combinación de las características del aparato masticador con las de su esqueleto no se había observado anteriormente y revela unas adaptaciones ecológicas únicas, según los investigadores, que han descrito que sus patas delanteras y traseras eran robustas y fuertes, sus manos y pies muy cortos, y que su peso podía superar los 230 kilos.

“Estamos delante de un carnívoro muy especializado”, ha explicado Abella en la nota de prensa que han difundido hoy los centros de investigación, y ha precisado que por sus características anatómicas no podía ser un cazador activo ni demasiado ágil, como los actuales cánidos o félidos, y que debía cazar al acecho o aprovecharse de las presas que cazaban otros carnívoros.

El «Ammitocyon kainos» vivió hace unos 9 millones de años y es el último miembro de la subfamilia «Thaumastocyoninae» que se incluye dentro de la familia de los anficiónidos, popularmente conocidos como ‘perros-oso’, aunque en realidad, según los investigadores, no están estrechamente emparentados ni con los perros ni con los osos.

Esta familia no tiene representantes en la actualidad, pero en el pasado fueron uno de los grupos de carnívoros más numerosos y diversos de los ecosistemas terrestres de Europa y Norteamérica.

“En Batallones 3 coexistió con otros grandes depredadores de más de 150 kilos, como el «Magericyon anceps», el tigre dientes de sable «Machairodus aphanistus» y el pariente del oso panda «Indarctos arctoides», por lo que el papel en el ecosistema de cada uno de ellos debería de estar bastante definido, para ser capaz de soportar dichas especies en la misma área”, ha explicado Alberto Valenciano, paleontólogo de la Universidad de Zaragoza y coautor del estudio.

El nombre de la nueva especie, «Ammitocyon kainos» significa ‘el perro de Ammit’; Ammit era una deidad egipcia con cabeza de cocodrilo y patas de león e hipopótamo, unos rasgos anatómicos que recuerdan los de este animal; y el sufijo ‘cyon’ significa ‘perro’ en griego mientras que ‘kainos’ significa «nuevo», han explicado los investigadores.

El investigador del MNCN Jorge Morales ha celebrado que después de 30 años de excavaciones, los yacimientos del Cerro de los Batallones sigan dando «gratas sorpresas”, y ha subrayado que el interés de estos yacimientos no solo reside en la calidad y cantidad de los fósiles encontrados, sino también en la constatación de nuevos modelos de formación de yacimientos paleontológicos continentales y en el enorme potencial para la realización de estudios paleobiológicos y geológicos.

Fuente: Cadena Ser

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