Polémica por serie financiada por una millonaria china
Una inversionista china, cuya identidad y edad no fueron reveladas, habría financiado una serie de televisión de más de 50 episodios, reservándose para sí misma el papel principal y eligiendo al actor Zhong Yufei, de 23 años, para interpretar a su pareja romántica.
La producción, creada especialmente para cumplir con las condiciones de la inversionista, terminó rodeada de polémica debido a las escenas íntimas, diferencias durante el montaje y una disputa económica de 30.000 yuanes.
Según la directora Meng Xing, cuya productora fue contratada para realizar el proyecto, la inversionista interpretó a una princesa, mientras que Zhong Yufei asumió el papel de un príncipe caído en desgracia.
Una de las particularidades de la producción fue la cantidad de escenas románticas solicitadas. La inversionista habría exigido que el guion incluyera más de 60 momentos de besos entre los protagonistas a lo largo de poco más de 50 capítulos.
La cantidad de escenas llamó la atención del equipo de producción. Meng Xing aseguró que intentó convencer a la inversionista de reducir estos momentos, pero sus solicitudes no habrían sido atendidas.
El actor Zhong Yufei posteriormente habló públicamente sobre su experiencia durante el rodaje. Según su versión, la inversionista habría realizado modificaciones reiteradas a las escenas románticas y algunas situaciones habrían sobrepasado los límites acordados previamente.
En una de sus declaraciones, el actor pidió que determinados comportamientos no se produjeran durante las escenas de besos. También sostuvo que, durante una de las primeras escenas, la mujer lo habría sujetado con fuerza y realizado avances físicos que, según su versión, no estaban contemplados en el guion.
Yufei afirmó además que algunos de los besos fueron lo suficientemente agresivos como para provocarle lesiones visibles en los labios.
El actor aclaró que no se oponía a realizar escenas íntimas como parte de su trabajo, sino a aquellas situaciones que no hubieran sido acordadas previamente para la producción.
El proyecto, que inicialmente fue concebido como una producción personalizada financiada por una inversionista que además asumiría el papel protagonista, terminó generando una disputa relacionada con las condiciones de filmación y el desarrollo de las escenas románticas.