«El novillero Manuel Perera gravemente herido, tras recibir una cornada en Vistalegre»

 «El novillero Manuel Perera gravemente herido, tras recibir una cornada en Vistalegre»

Perera sufrió una cornada en el abdomen de pronóstico muy grave, tras sufrir este lunes una cogida durante el espectáculo taurino que se estaba celebrando por San Isidro en Vistalegre.

El novillero, natural de Villanueva del Fresno, ha recibido una cornada al entrar a matar al tercer novillo de El Freixo. El joven, de 20 años de edad, ha sido operado de urgencia por la herida que ha sufrido. La asta del toro incluso ocasiono graves heridas en el vientre.

Tras lo sucedido en la plaza de toros fue operado en la enfermería de la plaza y el médico explicó que su pronóstico es muy grave. Después de ser intervenido, fue trasladado al hospital Nuestra Señora del Rosario. Según ha podido saber, se encuentra estable dentro de esa gravedad.

Secuencia fotográfica de la cornada sufrida por Manuel Perera |  mundotoro.com

La cornada la ha recibido del novillo de El Freixo, la ganadería de El Juli. El Freixo es el nombre de la finca de Olivenza donde El Juli cría sus reses, de procedencia Garcigrande y Daniel Ruiz.

Perera lleva sólo una temporada con picadores: debutó con éxito en Olivenza, en marzo de 2020, también con reses de El Freixo. Desde entonces lo apodera Juan José Padilla.

De la enfermería empezaron a salir informaciones confusas y preocupantes. Pronto el equipo del doctor Crespo se puso manos a la obra. A estabilizar al herido. Manuel Perera es un novillero de 20 años. De la Escuela de Badajoz. Y lo apodera Juan José Padilla. En 2019 sufrió un grave accidente de tráfico que le produjo graves lesiones craneales. Le tuvieron que reconstruir con placas de titanio. Desde entonces torea sin montera.

El extremeño Manuel Perera participa en el certamen taurino del C.A.R.T en  México | Hoy

Manuel Perera es un novillero de la Escuela de Badajoz que apodera Juan José Padilla. Desde 2019 torea sin montera. Un accidente de tráfico le provocó graves lesiones craneales. Necesitó de una reconstrucción con placas de titanio.

Cuando acababa la tarde, todavía seguían operando a Perera. Pero las filtraciones venían envueltas de un cierto optimismo dentro de la gravedad. Rufo, Grande y las cuadrillas marcharon directamente a la puerta de la enfermería. Desde allí, Padilla tranquilizaba también desde la puerta de la enfermería.

Fuente: HOY

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