Gin Tonic: historia y variantes de un trago clásico que es un boom entre los consumidores

 Gin Tonic: historia y variantes de un trago clásico que es un boom entre los consumidores

Por su frescura y la diversidad de combinaciones que permite, es una de las bebidas más elegidas en los bares. Tendrá su propio festival con la participación de 35 destilerías nacionales

Más allá del tipo de gin elegido, están los importados de siempre y los nuevos, que llegan de lugares remotos como La Amazonia peruana. A estos, se le han sumado en los últimos dos años una gran cantidad de gin de producción nacional de diferentes rincones del país.

Gin Tonic: historia y variantes de un trago clásico que es un boom entre los consumidores

Por otra parte, a todos ellos se los puede infusionar con hierbas, por ejemplo. Y, como si esto fuera poco, hoy hay kits de botánicos (granos de enebro, cáscaras de cítricos, granos de pimienta rosa, etc.) que permiten a cada autor ponerle su sello al gin tonic. Y todos ellos son tragos fáciles de hacer y de disfrutar. A pesar de lo que muchos creen, gin y ginebra son dos bebidas destiladas diferentes, aunque estén emparentadas. Mientras que para elaborar ginebra, oriunda de Holanda, se parte del “malt spirit”, para el gin se parte de granos, más allá de los botánicos. Además, la cantidad de enebro que participa en el gin en promedio es diez veces más alta que la utilizada en la ginebra, por eso resulta mucho más perfumado y no se acostumbra a tomarlo puro, como si es el caso de la ginebra. Aunque el origen de este nombre es genièvre en francés o jenever en holandés, que significa enebro.

Mientras que la ginebra nace en los países bajos en el siglo XVII, recién alrededor de 1820 se incorpora el destilador de columna, otorgando la posibilidad de lograr más refinamiento a la bebida. Cuenta la historia que, durante el siglo XVII, los soldados ingleses que lucharon codo a codo con los holandeses, la probaron por primera vez, mucho antes que naciera el hoy famoso London Dry Gin. Casi un siglo después, en Gran Bretaña se dio el auge de la producción en grandes cantidades del gin “Old Tom”, una espirituosa creada a partir de maíz endulzado. Para controlar la sobreproducción, se aprobaron leyes que le permitieron a un pequeño grupo de productores de gin el derecho legal de destilar el aguardiente. Fue así que, en 1803, solo nueve productores de gin se atribuyeron el 90% de la capacidad de destilación de Londres. Desde entonces, el gin se posicionó como el rey de las bebidas claras, hasta que a mediados del siglo XX comenzó la puja con el vodka.

Es cierto que más allá de la frescura que propone, la facilidad de su preparación y la diversidad, la tónica también ha hecho un gran aporte. Porque cada vez hay más, y por su sabor amargo apoyado en la quinina muchos encuentran en su combinación con gin uno de los mejores tragos ya sea para disfrutar como aperitivo antes de una comida o en la salida nocturna con amigos.

El gran momento del gin argentino

En la actualidad, la bebida nacional de Inglaterra se elabora en muchos países. Y si bien el clásico London Dry sigue siendo el estilo más emulado, empiezan a aparecer saborizadas y hasta añejados en barricas de roble, algo impensado hasta hace pocos años. El gin es una bebida destilada en alambique continuo a partir de granos. Pero a diferencia de otras, se infusiona con bayas de enebro y otros ingredientes botánicos como frutas, semillas y especias. El agregado de estos ingredientes seleccionados en función al estilo buscado directamente en el alambique, es lo que le brinda su carácter inconfundible, porque al vaporizarse y luego condensarse el alcohol, el líquido toma todos esos sabores. Sin dudas, el mayor responsable es el enebro, pero hay muchos otros botánicos que se usan para dar sabor al gin. Los más comunes se pueden dividir en cuatro grupos: florales, especias, amaderados y cítricos. La calidad de la destilación y la receta de los botánicos utilizados para complementar el sabor de las bayas de enebro, crean el sabor único de cada gin.

Gin Tonic: historia y variantes de un trago clásico que es un boom entre los consumidores

Entre los tipos de gin, el London Dry es el más difundido en el mundo, y no tiene que hacerse en Londres, aunque debe respetar la forma tradicional, destilándose en presencia de los ingredientes botánicos. El resultante debe alcanzar un porcentaje mínimo del 70% de alcohol, al que ya no se le pueden agregar aromatizantes, ni tampoco se puede colorear. Por su parte, el gin destilado no tiene que tener un porcentaje mínimo de alcohol, y después de la destilación se pueden agregar otros aromatizantes, incluso ser coloreado. El estilo de un gin está dado por el carácter de esa sabia combinación entre los ingredientes y el destilado. Hoy, la inventiva no tiene límites, y eso posibilitó el surgimiento de distintos gin de todo tipo, y ya no solo con el enebro como principal protagonista.

En la Argentina, el gin tuvo un crecimiento exponencial en los últimos años, siguiendo las tendencias mundiales. Años atrás había pocos destiladores, pero con la pandemia (y los altos costos de importación), se produjo un verdadero auge. Actualmente, en el país hay y más de 170 destiladores, 277 marcas y 426 etiquetas de gin. Toda esta movida también está inspirada en el surgimiento de destilerías en diversos países.

En Argentina el clima acompaña, porque las bayas de enebro, la materia prima que distingue al gin, crecen por toda la Patagonia. Eso, sumado a las distintas calidades de aguas, muchas provenientes de deshielo de la Cordillera de los Andes, y a las mejores en las técnicas de destilación, dan como resultado productos muy bien logrados, con altos estándares cualitativos. Según cifras del sector, el consumo creció 45% en el último tiempo, en gran parte gracias a que ahora se produce bastante en el país.

Y porque los motivos para celebrar a esta bebida sobran es que este sábado 14 de mayo se llevará a cabo la segunda edición del Festival de Gin Tonic en Argentina. La cita será en el Hipódromo de Palermo desde las 15 y promete ser una fiesta exclusiva con atmósfera gourmet y música en vivo, con la participación de las 35 mejores destilerías del país y también gin internacionales. Será una verdadera celebración del gin en la que se podrá degustar y disfrutar de todas las combinaciones con la bebida del momento.

Tato Giovannoni; uno de los principales referentes de la coctelería nacional; fue el primer argentino que se animó a crear un gin nacional de alto nivel. Creó hace algunos años un gin bien del nuevo mundo, en el que sus botánicos principales son las hojas frescas de yerba mate, pieles de pomelo rosado, eucalipto y menta peperina. Por su parte, Rolando Hilbing (primer Master Distiller de Argentina) y su hijo Walter, elaboran en su destilería de Luján de Cuyo (Mendoza) un Malbec Gin con uvas pasas de Malbec y un London Dry Gin; dos exponentes que combinan a la perfección, con la dosis justa de enebro proveniente de la Patagonia, coriandro y cítrico.

Gin Tonic: historia y variantes de un trago clásico que es un boom entre los consumidores

Entre las destilerías argentinas que participarán del festival se cuenta la de la familia Millán, que adquirió el establecimiento Tapaus y desde entonces no deja de sorprender con una amplia gama de gin, como Terrier London Dry Gin, con sus versiones Citric, Wild y Spicy, además del Pink y el Old Tom. Pero hay muchos más exponentes nacionales para lucirse con un gin Tonic en casa. Como el Brighton London Dry o el Gin Heráclito que surgió junto con la tónica Santa Quina, con los cuales se puede elaborar una versión 100% autóctona del famoso trago inglés.

Producido por la destilería mendocina Espíritu Zorro, propiedad de los hermanos Tomás, Federico, Juan Cristóbal y Andrés Roby, llega Kunuk con sus dos versiones: Kunuk 5973 Craft Gin y Kunuk 5973 Selección de Cítricos Craft Gin. A su vez, Entre Perro y Lobo es la expresión del terruño, aromas y sabores que imprimen la encantadora esencia de la indómita región de la Caldenia, lo agreste de los médanos de Toay, del desierto pampeano y de Patagonia, mixturados cuidadosamente con botánicos de Europa y Asia.

La fabricación y consumo de gin se convirtió en un boom en Argentina y en el resto del mundo y Ushuaia no escapa a esta tendencia, buscando acercar a los turistas consumidores de esta bebida la mejor versión, producida artesanalmente en Tierra del Fuego. Bajo la premisa de traer el “Gin de montaña”, la marca Jeremy Button desarrolló el primer gin del Fin del Mundo, que busca generar una experiencia emocional positiva recordando las sensaciones del lugar; su naturaleza, su cambiante clima y sus imponentes paisajes. Esta bebida está aromatizada con enebro patagónico, uno de los mejores ingredientes que integran el carácter de Jeremy Button, cuyo sabor lo complementan la predominancia de especies herbales y florales de la región.

El gin Ma’Hai, lanzado a fines de 2021, fue galardonado con la Medalla de Oro en la reciente San Francisco World Spirits Competition (SFWSC), la más grande y prestigiosa competencia sobre bebidas espirituosas y también obtuvo una distinción en la International Spirits Challenge (ISC), una de las competencias más influyentes de todo el mundo. De esta manera, este gin argentino se posiciona como uno de los mejores.

En la misma categoría que Ma’Hai, otras marcas de gin obtuvieron medallas de oro: Hendrick’s Orbium (Escocia), Roku (Japón), Beefeater 24 (Inglaterra) y Plymouth (Inglaterra). De América Latina se han distinguido a 12 productos con medallas de oro, plata y bronce, 5 de éstos corresponden a Argentina. Junto con el oro de Ma’Hai se distinguió a Bosque Alta Montaña. Las restantes medallas de plata y bronce fueron otorgadas a Bosque, Hilbing y Andes Gin.

Justamente, Andes Gin Mountain Dry es un producto, realizado en Mendoza, que se creó durante la pandemia, cuando Tomás Pawly y Bruno Castillo, dos jóvenes de San Rafael, decidieron asociarse para incursionar en el mundo de los destilados y crearon un gin nacional que luego fue premiado internacionalmente cuando aún no tenía etiqueta ni estaba en el mercado. El objetivo, entre varios que están desarrollando este tipo de bebidas en la región, es que el gin no sea sólo mendocino ni argentino, si no andino y regional, y promoverlos en conjunto con los de Perú, Colombia y Chile.

Y para brindar por el trago del momento, la reconocida bartender Mona Gallosi propone su Bosque Gin Tonic, que lleva 50 ml de Bosque Gin, 200 ml de Agua Tónica, ½ rodaja de pomelo y una ramita de romero. Para prepararlo, recomienda llenar un vaso alto o copón de hielo. Servir el gin, completar con el agua tónica y decorar con la rodaja de pomelo y una ramita de romero.

Fuente: Infobae

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