Los ‘excesos’ del Golfo Pérsico con el programa Pegasus

 Los ‘excesos’ del Golfo Pérsico con el programa Pegasus

Algo se olía la princesa Latifa. Cuenta ‘The Washington Post’ que, antes de escapar de su poderoso padre, el emir de Dubái, la joven dejó su teléfono móvil en el lavabo de una cafetería. Luego se escondió en el maletero de un Audi Q7 negro, después en un Jeep Wrangler mientras sus compañeros de huida la seguían desde la ciudad alzada en medio del desierto hasta las dunas de agua del océano Índico. Tomaron motos de agua, de donde pasaron a un yate, el Nostromo, con el objetivo de llegar a Sri Lanka.

La noble, bien educada y conocedora de los entresijos de una de las monarquías más ricas del mundo y más autoritarias, creía tener todo atado y bien atado. Pero sus esperanzas de volar desde el país insular hacia EEUU se hicieron añicos cuando las patrulleras de Sri Lanka abordaron su nave. ¿Cómo se habían enterado? Ahora se ha sabido. La filtración de decenas de miles de teléfonos, espiados con la aplicación de factura israelí Pegasus, incluye los del entorno de Latifa bint Mohammed Al Maktoum.

Monitoreadas en tiempo real

Una de las afectadas por el programa fabricado por NSO Group es, según el diario estadounidense, Sioned Taylor, amiga personal de la princesa. Pero Latifa no es la única persona en la casa real dubaití cuyas comunicaciones estaban completamente monitoreadas en tiempo real. Haya bint Husein, una de las seis viudas del Jeque Mohammed bin Rashid Al Maktoum también aparece en las listas. Como lo está su hermanastra, sus asistentes, su adiestrador de caballos, su abogado y hasta sus guardaespaldas.

Materiales críticos

Tuvo más suerte Haya, que logró escapar junto con sus dos hijos en 2019 en busca de refugio en el Reino Unido. En cuanto a Latifa, de 32 años, fracasada su marcha de 2018, hoy mantiene un extraño régimen de aparente libertad en el que, sin embargo, se teme por su estado mental. No está claro qué papel pudo jugar en su captura el haber intervenido rápidamente mediante Pegasus, en los días siguientes a su huida, los números de las amistades más próximas de la Jequesa.

Piratear su teléfono y localizarla

«El programa espía Pegasus de NSO Group potencialmente ayudó a despojar a la princesa Latifa de su libertad; pudo haberle dado a sus captores las herramientas que necesitaban para piratear su teléfono y localizarla. También pudo haber sido utilizado para ir a por la princesa Haya y muchos de sus asociados, luego de que ella apoyase a la princesa Latifa», concluye Rasha Abdul Rahim, directora de Amnistía Internacional Tech, a cargo de investigar las infecciones efectuadas con Pegasus.

Israel crea “un grupo de trabajo” para evaluar las acusaciones relacionadas  con Pegasus

A Abdul Rahim no le queda duda de que «Pegasus es el programa espía elegido por los violadores de derechos humanos». Una condición de la que huyen desde NSO Group, que consideran «falsa y engañosa» la relación de los nombres de la lista, entre los que figuran nobles críticos, pero también disidentes políticos y periodistas críticos con las autocracias del Golfo Pérsico, con posibles objetivos de espionaje. Pese a las evidencias de que muchos de sus teléfonos tenían instalada la aplicación.

Aplicación a otro país de la región

Una persona cercana a las operaciones de NSO, que habló con ‘The Washington Post’ bajo condición de anonimato, asegura que la compañía finiquitó su contrato con Dubái, por preocupaciones sobre derechos humanos, tras saber que el móvil de la princesa había sido ‘pinchado’. Pero se tiene la certeza, según ‘The Guardian’, de que Israel, con potestad para autorizar las ventas de este tipo de aplicaciones, dio luz verde a la venta de esta aplicación a otro país de la región: Arabia Saudí.

Cómo comprobar si tu móvil ha sido víctima de espionaje del spyware Pegasus

Riad ha negado toda acusación de haber empleado Pegasus contra los allegados de Jamal Khashoggi, al cual asesinó en su consulado de Estambul en octubre de 2018. No obstante, el diario británico informa de que un año antes, Israel autorizó explícitamente un acuerdo para permitir al país rival usar Pegasus por cerca de 55 millones de dólares. El gesto se relaciona con un intento israelí de ejercer su influencia económica y tecnológica para lograr réditos políticos, ni que fuese a posteriori.

Países árabes de la región

Eran otros tiempos. El yerno de Donald Trump se empleó a fondo para obtener los denominados Acuerdos de Abraham, que buscaban el reconocimiento de Israel, por parte de los países árabes de la región, a cambio de satisfacer intereses comerciales y estratégicos y para confrontar a Irán. De hecho, una de sus victorias fue el acercamiento entre Emiratos Árabes Unidos e Israel. No ha ocurrido lo mismo con Arabia Saudí, al menos por el momento.

Fuente: EL MUNDO

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