La "masacre de los abuelos" dejó más de 200 víctimas en Haití
Más de 200 personas, en su mayoría adultos mayores, fueron asesinadas en diciembre de 2024 en Puerto Príncipe, Haití, en un ataque que es considerado la mayor matanza del siglo XXI en América contra personas de la tercera edad.
De acuerdo con el reporte, la masacre se extendió durante seis días y fue ordenada por un líder pandillero luego de que su hijo de seis años enfermara. Según la información, un sacerdote vudú le aseguró que los responsables del estado de salud del menor eran los llamados "hombres lobo" del barrio, identificados como personas mayores.
Convencido de esa versión, el líder criminal ordenó el asesinato de quienes fueron señalados como responsables, con la creencia de que así podría salvar la vida de su hijo. Sin embargo, el niño falleció pese a la masacre.
Las víctimas fueron principalmente adultos mayores que residían en el sector donde operaba la organización criminal. La matanza se desarrolló durante varios días y dejó a numerosas familias afectadas por la pérdida de sus seres queridos.
Meses después de los hechos, algunos sobrevivientes lograron abandonar Puerto Príncipe, una ciudad marcada por la violencia de las pandillas, para contar lo sucedido y evitar que las víctimas fueran olvidadas.
"Para que las historias de sus abuelos no terminaran en el mismo lugar que sus cuerpos: en el fondo del mar Caribe", relataron los sobrevivientes al explicar por qué decidieron revelar lo ocurrido, pese al riesgo que representaba salir de una ciudad controlada por grupos armados.
El testimonio de quienes sobrevivieron permitió reconstruir cómo ocurrió la masacre y mantener viva la memoria de las personas asesinadas, en medio de un contexto de violencia e inseguridad que continúa afectando a la población haitiana.
Pese a la magnitud del hecho, casi un año y medio después de los asesinatos no se ha reportado la captura de personas vinculadas con la masacre, por lo que el caso permanece sin responsables detenidos.
El episodio es considerado uno de los hechos más graves registrados en la región durante el siglo XXI por la cantidad de víctimas y porque la mayoría de ellas eran personas adultas mayores.