Quillacollo acumula basura tras cierre del vertedero
Las calles del municipio de Quillacollo se encuentran con gran cantidad de basura acumulada luego de que pobladores de Cotapachi cerraran el vertedero el pasado 11 de septiembre, en demanda del cumplimiento del asfaltado de la carretera Caico-Cotapachi, obra a cargo de la Gobernación de Cochabamba y la Alcaldía de Quillacollo.
La suspensión del ingreso al vertedero provocó que la empresa municipal de aseo también interrumpiera el recojo de residuos domiciliarios. Como consecuencia, los desechos se acumulan en distintos sectores del municipio, entre ellos mercados, plazas, escuelas, ríos y calles.
La situación también afecta a los centros de salud y al Hospital de Villa Moderna, donde se registra una acumulación de residuos hospitalarios. Estos desechos son colocados en bolsas cerradas herméticamente para reducir los malos olores.
Ante la presencia de basura y malos olores, varios vecinos y principalmente comerciantes optaron por utilizar barbijos durante sus actividades cotidianas.
El conflicto se originó por el incumplimiento del asfaltado Caico-Cotapachi, una obra que comenzó en noviembre de 2025 con un presupuesto de al menos Bs 17 millones y un plazo de ejecución de 225 días. La carretera tiene una extensión de 5.017 metros y, según la información proporcionada, beneficiará a más de 300 familias del sur de Quillacollo. Sin embargo, el avance de los trabajos continúa siendo mínimo.
El presidente del Concejo Municipal de Quillacollo, Reynaldo Lafuente, lamentó que la Alcaldía y la Gobernación se responsabilicen mutuamente por el retraso de la obra. Anunció además que se reunirán con el gobernador Leonardo Loza para plantear que la Asamblea Departamental realice un reajuste presupuestario que permita concluir el proyecto.
Por su parte, el concejal Jhasmani Terán señaló que el problema de la basura es recurrente en los municipios del eje metropolitano y consideró que debe ser abordado de manera conjunta por los integrantes de la Región Metropolitana Kanata.