Bolivia plantea una respuesta regional contra el crimen organizado transnacional
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, destacó la participación de Bolivia en el Foro A3C, la Coalición de las Américas contra los Cárteles, realizado en Panamá, donde planteó fortalecer la cooperación regional para enfrentar al crimen organizado transnacional.
Justiniano señaló que la respuesta de los países debe pasar del diagnóstico a una acción sostenida, con capacidades reales y resultados medibles.
La autoridad explicó que el crimen organizado ya no se limita al tráfico de drogas, sino que también involucra dinero ilícito, violencia, tecnología, desinformación y control territorial. Advirtió que, cuando estas estructuras recurren a armas, intimidación y corrupción para debilitar al Estado y afectar la democracia, se configura una amenaza de carácter narcoterrorista.
En ese contexto, planteó que Bolivia debe fortalecer sus capacidades y revisar su marco normativo para permitir una participación más efectiva de las Fuerzas Armadas en fronteras, espacio aéreo, ríos, zonas estratégicas e infraestructura crítica, bajo autoridad nacional, mando civil, coordinación interinstitucional y respeto a la ley.
El Ministro también destacó la importancia de analizar las experiencias de países vecinos para construir un modelo boliviano propio. Mencionó los casos de Colombia, Perú, Brasil y Paraguay por sus experiencias en control territorial, coordinación interinstitucional y lucha contra las economías ilícitas.
Justiniano sostuvo que las capacidades operativas de Bolivia deben avanzar de manera equilibrada con las de los países de la región, debido a que las redes criminales operan sin respetar fronteras.
En ese sentido, consideró fundamentales la inteligencia, la tecnología, la interoperabilidad, la cooperación internacional y una acción sostenida entre los países.
Asimismo, puso especial énfasis en afectar la capacidad financiera de las organizaciones criminales mediante el fortalecimiento de la inteligencia financiera, la ciberdefensa, el rastreo de criptoactivos, la lucha contra el lavado de activos y una mayor cooperación entre los países.
El ministro de Defensa afirmó que Bolivia participa en este proceso con soberanía, legalidad e institucionalidad democrática, con el objetivo de defender el territorio, la población y la democracia frente a las nuevas amenazas del crimen organizado transnacional.