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Un estilo de vida saludable puede reducir el deterioro cognitivo en adultos mayores

Según un estudio reciente, los estilos de vida saludables están vinculados a una mejor función cognitiva en adultos mayores, incluso en aquellos con signos de demencia. Esta investigación se basa en datos recopilados por el Proyecto Rush sobre Memoria y Envejecimiento, un estudio de largo plazo que ha examinado el estilo de vida y la salud de los participantes desde 1997 hasta 2022.

Los científicos utilizaron datos demográficos, de estilo de vida y postmortem de 586 pacientes, incluyendo detalles sobre sus dietas, funcionamiento cognitivo y factores de estilo de vida como consumo de alcohol y actividad física. A pesar de que las autopsias cerebrales mostraban signos físicos asociados con la demencia, como acumulación de placas amiloides, los pacientes con puntuaciones más altas en un estilo de vida saludable mostraron una mejor función cognitiva antes de su muerte.

El estudio destaca la importancia de factores como la dieta, la actividad cognitiva tardía, la actividad física, dejar de fumar y el bajo consumo de alcohol en la preservación de la función cognitiva en adultos mayores. Incluso un modesto aumento en la puntuación del estilo de vida se asoció con una mejor cognición, lo que sugiere que un estilo de vida saludable podría aumentar la "reserva cognitiva" de las personas, permitiéndoles mantener la agudeza mental a pesar de los cambios cerebrales asociados con la demencia.

Los investigadores también señalan la importancia de la dieta y la nutrición en la protección del cerebro contra la inflamación y el estrés oxidativo. Además, sugieren que los factores relacionados con el estilo de vida deberían considerarse junto con la medicación para la enfermedad de Alzheimer, y abogan por más estudios que analicen la reducción del riesgo de demencia en diversos grupos de población.

Este análisis representa un paso adelante significativo en la comprensión de las conexiones entre el estilo de vida, los cambios cerebrales y la cognición en adultos mayores, y destaca la importancia de adoptar hábitos saludables para preservar la función cognitiva a medida que envejecemos.

Salud    
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